La compra de Marvel que hizo Disney es una maniobra que ninguno de los talentos psíquicos o comerciales del Universo Marvel pudo predecir. En un sentido práctico, esto significa que todos los personajes creados por la Casa de las Ideas, incluyendo a los 4 fantásticos, X-Men, Iron Man, Spider Man, Capitán America, Hulk y un largo etcétera, pasaron a ser propiedad de Disney.
Las proyecciones comerciales del acuerdo son muchas, y pueden ser favorables para el consumidor en el mediano plazo. A cuántos nos gustaría tener hechas realidades algunas de estas alternativas: Una película de animación digital con los personajes Marvel pero con calidad Pixar, un hotel temático Marvel en Florida, como parte de Walt Disney World, Nuevas atracciones en Parques Disney aptas para adictos a la adrenalina (Un rappel con traje de Spiderman desde un rascacielos o uno de los hoteles de Disneyland). Como consumidores esta lista de posibilidades es prácticamente infinita. Estas ganas de encontrarnos con las nuevas aventuras de Disney, son naturales si sabemos que es posible, porque se han unido dos de las industrias de la diversión más productivas, creativas y prósperas de los últimos 50 años.
El negocio entonces es: vender aventuras.
Por otra parte, como consumidor de historietas, me queda claro que todo sigue igual. Me queda claro tanbien que pronto veremos un importante desarrollo en el merchandising Marvel, ya que en estos temas, el que sabe es Disney, y se aprecia que pondrá toda su experiencia y batería de recursos (desde los creativos hasta los financieros, pasando por los de marketing), a disposición de los 5 mil personajes Marvel.
Que viva Disney-Marvel.
Y ojala muchos años.
Después de esta compra, ¿es valido pensar que Disney pudiese querer llevarse a su reino a mi querida Mafalda?, quizás ese sea su nueva sorpresa en el mundo de los cómics.
ABP











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