Las multinacionales invierten sumas millonarias para cuidar la imagen de sus marcas. En donde ahorran es en las condiciones de producción. Como consecuencia, surgen relaciones laborales deplorables, pobreza y violaciones a los derechos humanos. En estos casos ¿el compromiso social no es más que un truco publicitario?
Veamos un poco de cifras en Chile; En lo que va del año ya son 75 las empresas condenadas por los Tribunales Laborales por prácticas antisindicales. Entre ellas se encuentran Tur Bus, Coca Cola, Tottus y Banco Falabella. La Dirección del Trabajo ha informado que entre las faltas más reiteradas están el hostigamiento a dirigentes y la discriminación de los que deciden afiliarse. Algunas de estas malas prácticas las tuvo Startbuks Coffee, que recibió un fallo condenatorio de primera instancia en agosto. ¿Estamos frente a un inicio de casos y marcas que no son capaces de comunicar sus grandes promesas y valores de marca a sus empleados?
Yo lo llamaría “Incoherencia comunicacional” ya que debemos entender que las corporaciones y las grandes marcas deben comunicar en primera instancia a sus públicos internos para luego llegar al consumidor final, esto sin duda que no se cumple ya que vemos marcas que no son capaces de comunicar en 360°, y es que me pregunto ¿No hay recursos? O simplemente ¿creen los dueños y socios de estas grandes corporaciones que el consumidor no se dará cuenta?












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