
El pasado 21 de Mayo se creó toda una conmoción a causa de una predicción de Harold Camping, un predicador que aseguraba que en esta fecha seria el fin del mundo. Si bien es cierto que mucha gente no dió crédito a dicha predicción, también lo es que la profecía influyó tanto en algunas personas que terminaron por regalar y desprenderse de todas sus pertenecías buscando "la salvación".
Lo interesante del caso es ver como las emociones, en este caso el temor, influyen de una manera tan impactante sobre las decisiones de las personas.
A la compañía de desodorante Axe le pareció una buena estrategia valerse del furor que ha causado la teoría del fin del mundo en el 2012, y ha diseñado un ingenioso comercial bastante llamativo.










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