Atraídos por el olor a sangre. Fidelizados con una experiencia que va más allá.
Cruz Roja Budapest organizó una fiesta de vampiros cuya entrada se pagaba a cambio de donar sangre. El problema del poco interés por donar sangre en su país quizás no se resuelva con esta campaña pero se empezará a llamar la atención sobre el caso, generando comentarios y mucha publicidad.









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